La actividad reunió a socios, autoridades y representantes de la Colectividad Vasca de Chile en una emotiva jornada marcada por la poesía, la música y las tradiciones culturales.
La poesía y la emoción se tomaron el Salón Cervantes durante la tarde del miércoles 6 de mayo, cuando se realizó la presentación del libro “Rayito en mi corazón: poemas de amor por el amor”, del autor Carlos Caszely Garrido. La actividad, organizada por la Colectividad Vasca de Chile, contó con la presencia de socios, integrantes de la colectividad y autoridades, entre ellas la Embajadora de España en Chile, Laura Oroz, y el Presidente de Estadio Español, Juan Erenchun.
UN ENCUENTRO MARCADO POR LA CERCANÍA Y CULTURA
Durante la ceremonia, el Presidente de Estadio Español entregó unas palabras sobre el autor y destacó el valor de este tipo de encuentros culturales. Posteriormente, la Presidenta de la Colectividad Vasca de Chile, Rossana Arza, repasó parte de la trayectoria de Caszely y su vínculo con la colectividad, de la cual es miembro honorario.
Más tarde, Carlos Caszely compartió con los asistentes detalles sobre el proceso creativo de su obra, inspirada en su esposa y escrita completamente de su puño y letra. Sus relatos generaron cercanía con el público, provocando sonrisas, aplausos y momentos de gran emotividad.
MÚSICA, TRADICIONES Y RECONOCIMIENTOS
La jornada también incluyó la lectura de algunos poemas presentes en la publicación, además de un reconocimiento especial entregado al autor por parte de la Colectividad Vasca de Chile. La distinción fue realizada por el Presidente de Estadio Español junto a la Embajadora de España en Chile.
El encuentro sumó además distintas expresiones culturales que dieron vida al Salón Cervantes, entre ellas una presentación de danza tradicional del País Vasco, la participación del Coro de la Colectividad Vasca y la exhibición de un video preparado especialmente para homenajear al autor.
La presentación del libro “Rayito en mi corazón: poemas de amor por el amor” concluyó con una firma de ejemplares, fotografías, saludos y un vino de honor que permitió compartir entre los asistentes en un ambiente cercano, reflejando el espíritu cultural y comunitario que caracteriza a Estadio Español.



